Adultos

Cómo enseñar a los niños sobre el dinero: ahorrar, pensar a largo plazo y un puesto de limonada

Mi educación financiera empezó en casa. Mi padre me enseñó pronto por qué importa el dinero: para ahorrar, para construir algo propio, para respetarlo y también para no apegarse demasiado a él. Más tarde estudié administración de empresas y economía en la universidad, e invertir se convirtió en una de mis pasiones; he leído sobre el tema más libros de los que puedo contar.

Fue un privilegio. Casi nadie enseña a los niños sobre el dinero. Les enseñamos las letras, los números y los colores, y luego, a los dieciocho, les damos una tarjeta del banco y un teléfono lleno de «compra ahora, paga después». Si no se aprende en casa, un niño sale al mundo sin ninguna habilidad con el dinero.

Empezar pronto importa. Las ideas básicas aprendidas de pequeños forman adultos mejor preparados, y quien empieza pronto a ahorrar e invertir tiene el tiempo a su favor, gracias al interés compuesto: el dinero crece, y luego también crece lo que ha crecido. Nuestra guía sobre la paga muestra en qué se pueden convertir $2 a la semana desde los cuatro años. Así es como pienso el dinero para niños de 3 a 7 años, y estos son los juegos a los que jugamos en casa.

Empieza por los hábitos, no por los datos

La investigación más útil que conozco sobre esto es un informe de 2013 de la Universidad de Cambridge, escrito para el Money Advice Service del Reino Unido. Los investigadores descubrieron que las habilidades que hay detrás de los buenos hábitos con el dinero, como planificar y saber esperar una recompensa, se desarrollan en los primeros años, antes de los 7. También vieron que enseñar datos sobre el dinero directamente a los niños pequeños sirve de poco. Lo que ayuda es practicar con decisiones reales, y tener adultos que hablen del dinero y enseñen cómo lo manejan.

Así que el objetivo a esta edad no es explicar los tipos de interés. Es crear tres hábitos: ahorrar, saber esperar y pensar a largo plazo, y fijarse en de dónde viene el dinero y adónde va.

Ahorrar: la cigarra y la hormiga

Los niños entienden mejor el ahorro como una historia. La que uso yo es la fábula de Esopo. Todo el verano, la hormiga lleva comida a su hormiguero mientras la cigarra canta y juega. Cuando llega el invierno, la hormiga tiene comida de sobra. La cigarra no tiene nada.

Cuéntala y luego hazla real:

Invertir empieza por saber esperar

Antes de que un niño pueda entender qué es invertir, necesita los hábitos que hay debajo: saber esperar (renunciar a algo ahora por algo mejor después) y pensar a largo plazo.

Con los de seis y siete años, añade la bola de nieve: si haces rodar una bola de nieve cuesta abajo, va recogiendo más nieve, y cuanto más grande es, más recoge. Eso es el interés compuesto, y por eso pensar a largo plazo compensa sobre todo a quien empieza más joven.

Cosas que traen dinero y cosas que se lo llevan

Esta es la idea que hay detrás de los activos y los pasivos, y un niño de cinco años la entiende con la imagen adecuada. Un limonero te da limones todos los años: puedes venderlos, así que trae dinero. Un helado es delicioso, pero cuando te lo comes, se acabó. Un juguete que se rompe a la semana se lleva dinero y no devuelve nada.

Jugad a «¿limonero o helado?» con cosas reales: una bici (te lleva a sitios durante años), un globo (diversión para una tarde), un sobre de semillas (más comida después). A esta edad no hay respuestas incorrectas; lo importante es la pregunta.

Por qué el dinero se derrite

La inflación parece una idea de mayores, pero los niños de seis y siete años pueden sentirla. Yo la explico así: el dinero que se queda en un bote es como un cubito de hielo. Poco a poco se derrite: con las mismas monedas se compra un poco menos cada año. Cuéntale cuánto costaba una golosina cuando tú eras pequeño. Por eso los mayores ponen el dinero en cosas que crecen, como el limonero, en vez de dejarlo todo en el bote.

Montad un puesto de limonada

Nada enseña tanto sobre el dinero como llevar un negocio diminuto. Un puesto de limonada lo tiene todo:

Deja que se quede con lo que sobra, y vuelve a hacerle la pregunta de la hormiga.

Por edades

¿Estás pensando en darle una paga? Nuestra guía sobre la paga para niños pequeños explica cuándo empezar, cuánto dar y qué hacer con las tareas de casa.

Y a cualquier edad: habla del dinero en voz alta. «Hoy no compramos eso porque estamos ahorrando para las vacaciones» enseña más que cualquier lección.

El dinero es una de las cosas más útiles que puede aprender un niño, y una de las que menos se enseñan: pocos colegios llegan a ello en los primeros años. Estamos creando Tiny Hands Learn: Dinero, gratis para todas las familias, en el que Penny, la cerdita, enseña todo esto con juegos, vídeos cortos e historias. Está junto a la lectura, los números y la música en Tiny Hands Learn. Puedes probar un juego de un minuto con Penny, y pedir que te avisemos cuando esté listo, en Tiny Hands Learn: Dinero.

Fuentes

Más guías