Música para niños pequeños: ritmo, canto y escucha en casa
No hace falta tocar un instrumento para darle música a tu hijo. Cantar en el coche, dar palmas con una canción, golpear una olla con una cuchara: ahí empiezan los niños musicales. Esta guía recoge formas sencillas y cotidianas de hacer que la música forme parte del día de un niño pequeño.
Por qué la música
La música es una alegría por sí misma, y una de las primeras cosas que comparte una familia. La investigación también encuentra una pequeña relación entre la música y el lenguaje temprano: la formación musical dio a los niños una pequeña ventaja para distinguir los sonidos de las palabras, una de las bases de la lectura, y en un estudio pequeño, los niños que percibían mejor el ritmo solían manejar mejor también la gramática. Las pruebas todavía son modestas, así que desconfía de quien te prometa que la música hace a los niños «más listos». La mejor razón para hacer música con tu hijo es que es divertido y lo hacéis juntos.
Sigue el ritmo
El ritmo es el punto de partida, porque los niños pequeños lo sienten con todo el cuerpo.
- Dad palmas con canciones que os sepáis los dos, luego dad pisotones, luego palmaditas en las rodillas.
- Palmas con nombres. «E-le-fan-te» son cuatro palmas, «ba-na-na» son tres, «pez» es una. También es un gran juego para empezar a leer.
- Marchad con la música, y parad cuando pare.
Agudo y grave, rápido y lento, fuerte y suave
Estos contrarios son las primeras ideas de la música.
- Agudo y grave. Canta agudo y estírate hacia arriba; canta grave y agáchate.
- Rápido y lento. Pon una canción rápida, luego lenta, y moveos a su ritmo.
- Fuerte y suave. Un rugido de león y luego un chillido de ratón, en el mismo tambor.
Cantad juntos
Las canciones sencillas con gestos son perfectas para los más pequeños. Probad juegos de eco: tú cantas una frase corta y tu hijo la repite. No te preocupes por tu voz; a los niños les importa que cantes, no cómo. Nuestra guía Enseñar melodías a niños pequeños tiene más ideas para aprender canciones.
Escuchad el mundo
Pon música de distintos países y hablad de ella: «¿Es alegre o triste? ¿Rápida o lenta? ¿Qué instrumento oyes?». Escuchar es una habilidad, y crece con la práctica.
Fabricad instrumentos
Una olla y una cuchara de madera, una caja con gomas elásticas, una botella con arroz: los instrumentos caseros son perfectos para seguir el ritmo. Un teclado pequeño, o nuestro juego Melody Maker, permite a los mayores encontrar sus primeras melodías.
Por edades
- De 2 a 3 años: canciones con gestos, dar palmas, maracas y tambores.
- De 4 a 5 años: mantener un ritmo constante, agudo y grave, canciones sencillas afinadas.
- De 6 a 7 años: patrones de ritmo, primeras melodías en un teclado, escuchar música de todo el mundo.
La música es una de las cosas para las que el colegio rara vez tiene tiempo tan pronto, y uno de los programas que estamos creando en Tiny Hands Learn, después de la lectura y los números, gratis para todas las familias.
Fuentes
- Gordon, Fehd y McCandliss, Frontiers in Psychology — Does Music Training Enhance Literacy Skills? A Meta-Analysis (2015)
- Gordon et al., Developmental Science — Musical rhythm discrimination explains individual differences in grammar skills in children (2015)
